EL PAPA LEÓN XIV Y SU VISIÓN DEL CAMINO SINODAL
Por Redacción VC
El recién nombrado Papa León XIV, anteriormente Cardenal Robert Prevost, compartió importantes reflexiones sobre el proceso sinodal en una entrevista concedida a Vatican News el miércoles 23 de octubre de 2024, al final de la sesión informativa de los trabajos de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
El Papa León XIV posee una perspectiva única sobre la sinodalidad, habiendo participado en el proceso desde diversos ángulos. Como él mismo explicó durante la entrevista: “He tenido la bendición de participar en el sínodo desde distintas perspectivas”. Inicialmente como Obispo de Chiclayo (Perú), participó en la formación de grupos y la promoción del proceso sinodal a nivel diocesano. Posteriormente, ya como Prefecto del Dicasterio para los Obispos, tuvo la oportunidad de experimentar el sínodo desde la Santa Sede.
Para León XIV, el camino sinodal está produciendo “una invitación a una conversión, a un reconocimiento de la importancia de ser Iglesia escuchando, dialogando, promoviendo una experiencia nueva en lo que es caminar unidos”. Esta visión refleja su comprensión de la sinodalidad como un proceso de búsqueda conjunta de la presencia del Señor, aspirando a una Iglesia que “verdaderamente refleja lo que Jesucristo ha querido para su pueblo”.
El actual Pontífice enfatizó la importancia del servicio en el ministerio episcopal: “El obispo está llamado a servir, acercarse al pueblo y buscar a los que quizás están un poco lejos”. Recurriendo a la imagen del báculo pastoral, explicó que “el obispo camina delante para dar ese liderazgo, camina junto al pueblo y también a veces desde atrás tiene que empujar”. Esta visión describe un liderazgo que escucha, conoce la realidad del pueblo, permanece atento al sufrimiento de las comunidades y comparte la fe “anunciando a Jesucristo en medio del mundo”.
Respecto al papel de las Conferencias Episcopales en el marco de la sinodalidad, León XIV reconoció la diversidad de estilos y realidades, desde conferencias con apenas dos o tres obispos hasta aquellas con cientos de miembros. Sin embargo, señaló que “los estilos de las conferencias sí pueden cambiar”, mencionando que algunas ya han comenzado a implementar “el método de la conversación en el Espíritu” para mejorar el diálogo, fortalecer la comunión y la fraternidad entre los obispos.
Uno de los mayores desafíos identificados por el ahora Papa es la polarización presente en la sociedad actual. Lejos de evitar esta realidad, León XIV considera que “con el sínodo todos podemos aprender nuevos métodos para invitar a todos a la mesa, una mesa de diálogo”. El Pontífice ve la sinodalidad como una oportunidad para “promover la paz y el diálogo en un mundo que sufre conflictos, polarización e incapacidad de hablar unos con otros”. Frente a personas “cerradas en sus ideas, sin la disponibilidad de escuchar al otro”, el sínodo representa “esa gran invitación a una conversión” que puede servir para fomentar el diálogo y la búsqueda conjunta del bien común, siempre iluminados por el mensaje del Evangelio.


