𝐋𝐀 𝐏𝐀𝐋𝐀𝐁𝐑𝐀
Por Esteban L. Aquino
“𝑁𝑜 𝑠𝑜́𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑝𝑎𝑛 𝑣𝑖𝑣𝑒 𝑒𝑙 ℎ𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑡𝑜𝑑𝑎 𝑝𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑎𝑙𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑏𝑜𝑐𝑎 𝑑𝑒 𝐷𝑖𝑜𝑠.” (𝑀𝑎𝑡𝑒𝑜 4, 4)
¿Han notado que el vocablo palabra tiene un significado según el contexto? Palabra es la unidad lingüística, también la facultad de hablar, es lo que se concede o retira en una reunión. Otro significado que se da a este término está asociado a la actitud que asumimos ante una responsabilidad que recae en nosotros, es cuando “empeñamos” nuestra palabra para dar fe de un testimonio. De cualquier manera, creo que la palabra no es una simple unidad, es más bien un principio que se complejiza de acuerdo al uso que le sea dado.
En esta nueva entrega de “Simbolismo Cristiano”, traeré a una invitada especial: la palabra. “Tu Palabra me da vida, confío en Ti Señor, Tu Palabra es eterna, en ella esperaré”. Así canta el coro en la iglesia justo antes de escuchar la lectura del Evangelio. Y vemos aquí que esta Palabra es mucho más que un texto escrito en un libro y leído por el ministro ordenado. Como bien dice la canción, esta Palabra es vida, es confianza en Dios, es eterna y es esperanza. Su simbología suele ser más abstracta y difícil que otros elementos que he traído antes. ¿Por qué? Porque implica raciocinio, meditación, aplicación de lo escrito a nuestra realidad personal y social.
En hebreo, palabra es davar, pero también es asunto, mensaje, hecho, suceso y, sobre todo, acción. Davar está compuesta por tres letras del alefato que contienen individualmente su propio misterio. La primera es la Dalet, que significa puerta, además de humildad y elevación. Es apertura y comienzo. La segunda letra es Beity, que significa casa, puede ser la casa física o la casa de Dios que hacemos en nosotros. Bereshit es la palabra hebraica que se utiliza para génesis y se traduce como “en el comienzo”. La tercera letra de Davar es la Reish, que significa cabeza. Es el estado consciente de la mente. Simboliza la revelación de los pensamientos de Dios a través de la palabra. Interesante, ¿no?
Logos. Y aquí encontramos un término griego muy conocido: logos, que es usado para oración, estudio, palabra, historia y razón. Curioso es saber que la palabra légo, en el griego antiguo, quiere decir: “yo digo, yo pongo en orden”. Por su parte, la terminación -logo en definiciones como filólogo, psicólogo, sociólogo, significa que esa persona es especialista en su disciplina.
Quiero terminar con mi evangelista preferido, San Juan. Él utiliza una palabra para definir a la segunda Persona de la Trinidad: Verbo. En este punto resumiré su simbolismo desde una visión filosófica: Verbo es quien contiene en sí las ideas eternas, todas las cosas, es Dios. 𝐸𝑛 𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑖𝑜 𝑒𝑥𝑖𝑠𝑡í𝑎 𝑙𝑎 𝑃𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎 𝑦 𝑙𝑎 𝑃𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑏𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝐷𝑖𝑜𝑠, 𝑦 𝑙𝑎 𝑃𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎 𝑒𝑟𝑎 𝐷𝑖𝑜𝑠 (𝐽𝑢𝑎𝑛 1, 1).


